sábado, 17 de enero de 2009

ESPIGALLS


Hoy para los que no la conozcáis, os voy a presentar una verdura: LOS ESPIGALLS.

Aunque esta verdura ya se consumía en el siglo I después de J.C., con el transcurso de los años ha ido cayendo en el olvido, por lo que muy poca gente la conoce, pero gracias al tesón de algunos agricultores de Vilanova i la Geltrú, población de la comarca del Garraf, a unos 40 kilómetros de Barcelona, se ha seguido cultivando.

El espigall o col brotonera se cultiva entre octubre y marzo. En los primeros meses produce unos brotes con muchas hojas conocidos como brotons. En Enero cuando los brotes espigan, se conocen con el nombre de espigalls.

Es una verdura rica en vitamina A y C, fibra y hierro. Se recomienda a personas que padecen úlcera de estomago y se considera también como preventiva de algunos tipos de cáncer.



Campo de Espigalls

Se puede adquirir en las paradas del Mercado de Vilanova, Sitges y en algunas verdulerías del Garraf.

Tiene un gusto suave a col, y se puede condimentar de muchas formas, aunque la más habitual es hervida con patata, en abundante agua con sal. Luego, una vez escurrida, se rehoga con panceta y ajos. Es habitual servirla acompañada de alubias y hay quien también la sirve con unas sardinas a la brasa.

Y dicho esto vamos a mi receta:

Ingredientes:

1 Kilo de espigalls
4 patatas medianas
3 lonchas de panceta de medio centímetro aprox.
Lonchas de panceta finas
2 ajos
200 gr. de alubias cocidas
Huevos de codorniz
Aceite de oliva

Elaboración:
Lavar y trinchar los espigalls muy finos, hervirlos en abundante agua con sal durante unos 30 minutos. Escurrirlos y chafarlos para eliminar en lo posible el agua.
Freír los ajos cortados finamente, incorporar la panceta gruesa cortada a pequeños dados y ahí mismo, rehogar los espigalls a fuego suave durante unos diez minutos, removiendo de vez en cuando.
Aparte rehogar las alubias en el aceite donde se habrá frito un ajo.

Emplatar los espigalls con la ayuda de un aro y cubrirlos con las alubias. A continuación colocar los huevos, que habremos frito previamente y colocar en el plato al igual que la loncha de panceta fina.

¡Buen provecho!

Nota: Esta receta que os he presentado utilizando como principal ingrediente el espigall, también se puede hacer con cualquier otro tipo de verdura.



Fuente: Fuente familiar

domingo, 4 de enero de 2009

HUMUS


Este es un plato típico de la cocina mediterránea meridional, rico en proteínas y minerales. Es una magnífica idea para tomar como entrante o aperitivo.

Ingredientes:

400 gr. de garbanzos en conserva
el zumo de 1 limón
6 cucharadas de Tahín (pasta de sésamo)
2 cucharadas de aceite de oliva
3 dientes de ajo
Agua, sal y pimienta

Para decorar:
Cilantro fresco picado, (para los que no lo conozcáis es muy parecido al perejil pero se diferencian en sabor y aroma).
6 aceitunas negras deshuesadas

Elaboración:

Triturar los garbanzos y el zumo de limón hasta obtener una crema.

Incorporar el tahín y una cucharada de aceite, seguir triturando.

Añadir los ajos y salpimentar, seguir triturando.

Añadir un poco de agua para darle una consistencia más cremosa

Poner en una fuente, rociar con el aceite, adornar con el Cilantro picadito y las aceitunas.
Guardar en la nevera.
Nota: Se puede hacer una terminación más consistente como la que he hecho yo, o bien algo más cremosa añadiendo un chorrito de agua.
La primera opción es más indicada para aperitivo, se toma sobre pan de pita, pan árabe o unas simples tostadas.
La segunda opción que también se acompañará con estos panes, puede tomarse incluso con cuchara.
Fuente: Raquel R.

martes, 30 de diciembre de 2008

"LIGERITOS"


Pues eso, unos ligeritos para abrir boca. No sé en vuestras casas pero en la mía es inútil, nadie llega a la misma hora cuando tenemos alguna comida o cena. Para entretener a los que van llegando siempre tomamos un mini-aperitivo, y digo mini porque si es sustancioso me quita el hambre de los comensales, sobre todo de los que llegan en primer lugar, por lo que siempre procuro poner unas fuentecitas con aceitunas, preferentemente aliñadas por mi, almendras recién tostadas en casa y alguna otra cosa , que sirva más como entretenimiento que como algo que pueda quitar el apetito. Cada año procuro poner algo nuevo, este año han sido los "ligeritos vegetales". Se me ocurrió la idea al ver en el supermercado el pan para enrollar y de ahí salió esta sencilla receta que os pongo a continuación:



Ingredientes:

1 paquete de pan para enrollar
3 latas de atún,
unas hojas de lechuga
2 tomates
Mayonesa suave

Elaboración

En un bol mezclar el atún escurrido y desmenuzado, los tomates pelados y cortados en dados minúsculos, las hojas de lechuga igualmente picadas, una cucharada de mayonesa. Mezclar todo.
Extender de una en una las láminas de pan, untarlas con mayonesa. Ponerles una tira generosa de la mezcla anterior.

Enrollar apretaditas. De las laminas que he utilizado elimino un trocito (ver foto), para que no haya tanto pan.


Colocar los rollos en el congelador hasta que tengan la suficiente consistencia para poder cortarlos (algo más de una hora).

Fuera del congelador cortarlos como si de un salchichón se tratara.

Colocar en bandejas, con un papel de cocina humedecido encima hasta el momento de servir, para que no se resequen.

Nota: Se pueden hacer también con salmón marinado cortado pequeñito, rociado con unas gotas de limón y mezclado con lechuga, o untado con una gruesa capa de mantequilla de anchoa mezclada con pepinillos picados, o de un sin fin de formas, o sea con todo lo que se os ocurra.

Fuente: Imaginación al poder

jueves, 18 de diciembre de 2008

BOLA DE CAVIAR


Esta Bola de caviar suelo prepararla para cuando hago una cena a base de diferentes platos, es decir un "pica-pica". Le coloco alrededor o en panera aparte mini tostaditas y acostumbra a tener mucho éxito.

Ingredientes

150 grs. jamón dulce
100 grs. de foie gras trufado
1 tarrina de Philadelfia familiar
75 grs. de mantequilla (no margarina)
100 grs. de nata montada sin azúcar, y 2 cucharadas más
sal y pimienta
2 tarrinas de caviar para cubrir la bola


Elaboración


Forramos un bol por dentro con film transparente.
En un plato mezclamos la philadelphia con la nata. Una vez bien unida la ponemos en el bol de forma que ocupe un tercio del bol y las paredes hasta el borde, (espesor en las paredes 1cm).
Lo introducimos en la nevera.


Al día siguiente haremos el foie gras,
Trituraremos con el minipimer el jamón dulce y el foie gras, añadiremos la mantequilla y seguiremos triturando, a continuación añadiremos las dos cucharadas de nata, uniéndola con movimientos envolventes. Salpimentar al gusto.
Sacaremos el bol de la nevera y acabaremos de llenarlo con el foie gras, lo meteremos de nuevo a la nevera.


Al tercer día desmoldamos y cubrimos con el caviar.


Listo para tomar

Nota: Yo en lugar de hacer una bola grande hago dos pequeñas, pero esto ya va a gustos. En esta ocasión no he encontrado foie gras trufado y he utilizado del normal al que he añadido trufa picadita.

Fuente: Mercedes P.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Espaguetis con gambas, champiñones y gulas



Esta vez y sin más preámbulos vamos directos a la receta.

Ingredientes: (Cuatro personas)

300 gr. espaguetis de colores
300 gr. de gambas peladas
1 pack de gulas, (quien se lo pueda permitir las puede sustituir por 150 gr. de angulas)
1 bandeja de champiñones laminados
Ajo, perejil, aceite de oliva, sal

Elaboración:

Hervir los espaguetis al dente, lavar, escurrir, echarles unas gotitas de aceite, remover y reservar.
Picar un ajo y perejil, freír y separar.
Freír por separado las gambas y los champiñones.
En un wok colocar los espaguetis a los que añadiremos el ajo perejil, las gambas y los champiñones. Acercar al fuego y remover suavemente hasta que este caliente y bien mezclado.
Cada uno de los ingredientes se habrá salado al gusto.
Mientras, en sartén a parte y sin descuidar, calentar las gulas. La mitad de las cuales añadiremos al wok y seguiremos removiendo un par de minutos
A la hora de llevar a la mesa echar el contenido del wok , muy caliente, en una fuente y sobre él, el resto de las gulas.


Aceite picante en maceración y aceite una vez colado

Nota: Si os pasa como a mi, que en la familia a unos les gusta el picante y a otros no, poner en la mesa aceite picante, para que cada comensal se lo pueda aliñar al gusto.


Yo un par de veces al año hago aceite picante, colocando en una botella de cristal aceite del que utilizo para aliñar, al que añado unas veinte cayenas, algunas guindillas, laurel y bayas de pimienta, pasado un mes ya se puede consumir.

Fuente: Familiar

lunes, 8 de diciembre de 2008

ESCUDELLA I CARN D'OLLA


Según Wikipedia: “La escudella es un cocido típico de la cocina catalana. Se caracteriza especialmente por usar butifarras (negras, blancas ) en el hervido, así como una masa de carne picada con especias (pimienta, huevo y pan rallado) llamada pilota. Además también se usan garbanzos, patata, col y diferentes tipos de carne y huesos que pueden variar según la receta.

Antiguamente se hacía mucho los jueves y domingos la de un tipo llamada escudella de payés, que tenía
fideos y arroz mezclado.

Hoy en día es popular por ser el plato fuerte del almuerzo de Navidad o Sant Esteve (San Esteban). En este caso se ha vuelto tradicional, usar un tipo especial de pasta llamada galets (sus hermanas más pequeñas se llaman caracolas o tiburones dependiendo de la marca comercial) que destaca por ser de un tamaño considerable”

El primer año de casada, cuando mi marido me dijo que en su casa y siguiendo la tradición catalana el Día de Navidad se comía "Escudella i Carn d’olla", no me lo podía creer y la verdad es que cuando fuimos a comer a casa de su madre el 25 de Diciembre, yo no estaba nada ilusionada por el menú que me esperaba. Pero en cuanto entré en el recibidor de la casa mis ideas empezaron a cambiar y mis prejuicios se iban disipando al tiempo que un delicioso aroma me invadía. ¡Aquello fue un enamoramiento a primer olfato!.

Hace muchos años de eso y desde entonces no concibo la Navidad sin ese plato. El Menú de casa de mi suegra era “Escudella i carn d’olla", pato con nabos, piña (para desengrasar supongo) y turrones. En el postre los pequeños de la familia que eran muchísimos, decían su poesía y luego la sobremesa duraba horas y horas, hasta que ya de noche todos regresábamos a nuestras casas, felices por haber compartido un año más la Fiesta de la Navidad.

Os diré un secreto, una de mis manías es tener la puerta de la cocina herméticamente cerrada mientras están los alimentos en el fuego. Bueno, pues cuando cocino la escudella mantengo la puerta abierta, me encanta el aroma que llena toda la casa y es que para mi y desde hace muchos años la Escudella es sinónimo de la Navidad.

Ayer hice la Escudella para mostraros la receta, aunque disminuí cantidades, ya que éramos sólo seis personas. Los ingredientes eran los tradicionales y la receta que os voy a dar a continuación es la auténtica que se ha hecho en la familia de mi marido desde generaciones y generaciones….

Ingredientes:

1 pié de cerdo partido por la mitad
3 huesos de cerdo de espinazo
1 hueso de jamón (¡cuidado qué no sea rancio!)
1 hueso grande de ternera
400 gr. de “cunill” de ternera, (aquí le llamamos cunill, creo que en castellano es morcillo, es esa carne melosa y blandita)
1 varilla de ternera partida por la mitad
350 gr. de oreja de cerdo
¼ de gallina
½ pollo y los menudillos
300 gr. de butifarra blanca
150 gr. de butifarra negra
1 pelota hecha con 400 gr. de carne de ternera picada, un huevo, pan rallado, ajo y perejil, debidamente amasada y enharinada
½ col
2 zanahorias
1 ramita de apio
4 patatas
¼ de kilo de garbanzos
Pasta: Galets

Elaboración:

Es mejor cocinarla el día en que se vaya a tomar, yo suelo empezarla a las diez de la mañana.

Poner una gran olla al fuego con agua, (unos diez litros), si no se dispone de una tan grande, se puede hacer en dos.

Cuando el agua esté caliente, sin hervir, echarle el pie de cerdo, los tres huesos de cerdo, el hueso de jamón y el hueso de ternera.


Se deja que arranque a hervir, se desespuma y se añaden los garbanzos que tendremos en remojo desde la víspera. (Yo los utilizo de bote y al final los pongo a hervir diez minutos en un pote cubiertos del caldo ya elaborado, para que tomen el gusto, y no los escurro hasta el momento de llevar a la mesa muy calientes).


A la media hora añadir el “cunill” de ternera, la varilla de ternera, la oreja de cerdo y la gallina.

Después de una hora incorporar el pollo y los menudos.

Pasada otra hora, la butifarra blanca y negra y la pelota.


Cuando vuelva a hervir se añade la col, las verduras y las patatas.

Se deja hervir media hora más y ya se puede colar.

La pasta se hierve a parte.



Cuando la pasta esté cocida ya podemos llevar la escudella a la mesa.



Como segundo plato se presenta en una fuente la carn d'olla y en otra las verduras que habremos conservado muy calientes.

Nota: La pasta se debería hervir en el caldo una vez colado, pero como absorbe mucho líquido, yo la hiervo en agua y cuando está al dente la escurro y es entonces cuando la echo en el caldo que estará hirviendo y allí termino los últimos cinco minutos de cocción.

Fuente: Familiar

jueves, 27 de noviembre de 2008

EL PASEO DE GRACIA

Banco del Paseo de Gracia

De vez en cuando me gusta escribir un post para la etiqueta que he titulado: “Callejeando por BCN”, me gusta mi ciudad y disfruto perdiéndome por sus calles y callejuelas.

Esta mañana se ha despertado un día brillante, de esas mañanas de noviembre llenas de luz y en las que el cielo azul y la temperatura agradable aunque fría, te invitan a pasear.

Necesitaba unos moldes para emplatar y aprovechando esa excusa he cogido el autobús y me he bajado en las Ramblas, en la parada el Liceo.

Las Ramblas como siempre ofrecían un abanico de alegría y color, gentes deambulando, unos rápidos hacia su trabajo, otros, la mayoría “guiris”, haciendo turismo cámara en ristre, mujeres cargadas con la cesta de la compra entrando y saliendo del mercado de la Boquería, jubilados sentados en los bancos absorbiendo los rayos de sol, las floristas arreglando sus paradas. Y sobre todo flores muchas flores.


En la Calle Pechina se encuentra la Antigua Hojalatería, en esta pequeña tienda se pueden encontrar todo tipo de moldes, corta-pastas, ollas, sartenes… ¡vaya una delicia y una tentación para todos los que disfrutamos haciendo pinitos en la cocina!. He comprado dos aros para emplatar y unos moldes de silicona.


Con mi compra he reemprendido el regreso a casa, pero como hoy tenía un rato libre y el tiempo como ya he dicho invitaba a callejear, me he subido Ramblas arriba, he atravesado la Plaza Cataluña y he tomado desde el principio el Paseo de Gracia.



He de reconocer que tengo una debilidad por esta avenida barcelonesa y siempre que puedo me acerco a ella para hacer compras, para tomarme un café en alguna de sus cafeterías, o simplemente para pasear admirando las bonitas fachadas de sus edificios..



Hasta el año 1827 en que se inauguro como paseo, esta avenida era tan solo un camino que unía el casco antiguo de la ciudad con el vecino pueblecito de Gracia. Al ponerse en marcha el Plan Cerda en 1859 para la constitución del Ensanche barcelonés esta vía adquirió una gran relevancia. Poco a poco la burguesía empezó a instalarse en este Paseo, encargando a maestros de obras y conocidos arquitectos la construcción de sus casas, eran inicialmente edificios de cuatro pisos con talleres en sus bajos y de estilo ecléctico.



Tras la Exposición Universal celebrada en la Ciudad Condal en 1888, estos edificios se van remodelando o sustituyendo paulatinamente por otros más altos que albergaban en sus bajos farmacias, colmados, cafés…

Las familias burguesas competían en la contratación de los mejores arquitectos del momento, Gaudí, Puig i Cadafalch, Domènech i Montaner…, los edificios de estilo modernista se construían sin parar.

El modernismo encontró en la arquitectura y en la ciudad de Barcelona campo virgen para desarrollar sus obra, esta corriente impulsó el renacimiento de los oficios artesanos, se trabajo con esmero vidrio, barro, hierro, bronce, cerámica…



Varios de estos edificios se pueden admirar en el Paseo de Gracia

La casa Lleó Morera (Paseo de Gracia, 35), es un proyecto de 1902 del arquitecto Lluis Domènech i Montaner. Esta edificación obtuvo el primer premio del Ayuntamiento de Barcelona en 1906.


La Casa Lleó Morera

La Casa Amatller (Paseo de Gracia, 41), fue construida por Josep Puig i Cadafalch entre 1898 y 1900, debida a un encargo del chocolatero Antoni Ametller. Este edificio es de propiedad privada, pero en sus bajos hay una tienda y una Oficina de Turismo sobre el Modernismo, a las que se puede acceder, permitiendo admirar el arranque de la escalera y el vestíbulo.



La Casa Batlló (Paseo de Gracia, 43), Obra del arquitecto Antoni Gaudí, terminada en 1906. Su fachada ha sido considerada como “una de las fachadas urbanas mas espectaculares y brillantes del mundo”. Este edificio de propiedad privada se puede visitar todos los días.


La casa Batlló

A la manzana que contiene estos tres edificios se la conoce como “la manzana de la discordia”, se llama así porque en ella se expone el arte de tres de los más importantes arquitectos catalanes modernistas, Gaudi, Domènech y Puig i Cadafalch, contradictorios de estilo, pero igualmente importantes en cuanto a su valor arquitectónico y estético.


Otros inmuebles de interés son la Casa Enric Batlló de Josep Vilaseca i Casanovas, hoy convertida en hotel en el 75 de este Paseo, la casa Marfá del arquitecto Manuel Comás en el número 66….


Casa Enric Batlló y Casa Marfá

Hay otros muchos edificios que merecerían nuestra atención, pero si hay uno realmente singular en esta avenida, ese es el conocido por los barceloneses como “La Pedrera” (cantera en catalán).

La Pedrera

Este edificio de Gaudí, sito en el número 92 merecería que me extendiera páginas y páginas, pero como no es este el lugar apropiado, sólo puedo recomendaros que si venís a Barcelona no dejéis de visitarlo, os sorprenderá por su belleza, originalidad y sobre todo por los sistemas innovadores que se utilizaron para su construcción.


Chimeneas de la azotea de La Pedrera

Pero además de la visita artística del Paseo de Gracia, también podemos aprovechar para hacer compras pues en los bajos de los edificios podemos encontrar firmas internacionales como Louis Vuitton, Gucci, Chanel, Loewe, Búlgari, Armani, Cartier, Yves SaintLaurent.., otras mas asequibles como Zara, H & M…. o el Boulevard Rosa que aglutina un conjunto de pequeñas tiendas donde poder realizar nuestras compras.



Una manera de terminar el recorrido por el Paseo de Gracia, puede ser entrando en el Palau Robert, sito en el número 107, junto a la Avenida Diagonal. Este palacete alberga en la actualidad una Oficina de Información de Cataluña, donde podrán orientarnos sobre recorridos por la ciudad o por el resto de la región, y si queremos descansar unos momentos lo podemos hacer plácidamente en un banco de su jardín a las sombra de los árboles centenarios mientras observamos el incansable ir y venir de las ruidosas cotorras afincadas en las copas de las palmeras cercanas.


Nota: Este paseo se realizó el 17 de Noviembre de 2008

viernes, 21 de noviembre de 2008

CONEJO AL CHOCOLATE


A mi marido le encanta la mezcla de dulce y salado, él siempre dice que eso se debe a que por sus venas corre sangre de Gerona, y es que en la cocina catalana, y sobre todo cuanto mas cerca de la frontera francesa, es muy tradicional la mezcla de dulce y salado, por eso no es raro encontrar guisos como: caracoles con chocolate, conejo con chocolate y hasta langosta con chocolate. Es muy frecuente también rellenar el pollo o el pavo (en Navidad el capón) con ciruelas, peras, y otras frutas. También se pueden adquirir las butifarras dulces, son estas unas butifarras que cuando se fríen en cazuela de barro a fuego muy suave van desprendiendo una especie de caramelo que les confiere un sabor muy particular.

Bueno, yo creo que aunque no tengáis sangre de Gerona, podéis probar este conejo, pues el chocolate le confiere un sabor magnífico, diferente y especial, eso si absteneros los que seáis absolutamente contrarios a la combinación dulce – salado.

Ahí va la receta:

Ingredientes

1 conejo cortado a octavos
½ litro de caldo
1 cebolla
1 zanahoria
1 cabeza de ajos
½ vaso de vino tinto
1 copa de coñac
1 ó 2 porciones de chocolate negro
1 barra de canela
Perejil picado
8 nueces peladas
12 almendras tostadas
Un puñadito de piñones tostados
Un puñadito de pasas de Corinto
1 rebanada de pan frito
Aceite, pimienta y sal
Arroz Basmati para la guarnición


Elaboración:

Dorar en sartén el conejo, una vez dorado pasarlo a una cazuela de barro, junto a la zanahoria, la cabeza de ajos, la barra de canela y el perejil, en cinco minutos añadir el vino, el coñac, y un cazo de caldo, dejar hacer chup chup durante al menos media hora.

A parte dorar una cebolla, pasarla por la batidora con un poquito de caldo y añadirla a la cazuela.

Mientras en mortero majar las almendras, las nueces, y la rebanada de pan que previamente habremos frito.

Pasada la media hora retirar de la cazuela la zanahoria, la cabeza de ajos y el higadito, este lo añadiremos al mortero al igual que la zanahoria y un par de ajos sin piel de los que se han hecho en la cazuela. Majar.

En un pote a parte derretir el chocolate junto a un cacito de caldo, cuando este listo añadirlo al conejo, al igual que la majada, las pasas y los piñones, revolver bien y mantener a fuego muy suave por lo menos 15 minutos más.

Transcurrido este tiempo el conejo estará listo, servir acompañado de un flan de arroz Basmati..

Una vez emplatado el conejo, al resto de la picada que queda en la cazuela añadirle un poquito de caldo, revolver unos instantes y llevar en una salsera a la mesa para que cada comensal se pueda servir sobre el arroz.

Nota: Si no habéis probado nunca esta combinación, la primera vez poner únicamente una porción de chocolate.
Si alguno de vosotros tenéis la suerte de disponer de una liebre, esta receta sería la ideal para guisarla.

Fuente: Familiar

lunes, 3 de noviembre de 2008

Tarta de Nuez


En la finca en la que de pequeña pasaba los calurosos veranos había un único nogal. Era gigantesco o al menos a mi me lo parecía. Por las tardes solía jugar con mis amigas a su sombra, incansablemente elaborábamos “deliciosos panes y pasteles de barro” que rematábamos con insólitos adornos, como pequeñas caracolas, flores, guijarros de colores, etc…cuando nos cansábamos de amasar saltábamos a la comba, jugábamos al corro alrededor de su voluminoso tronco, o simplemente nos sentábamos a contar historias.

Si que debía ser grande nuestro querido nogal, pues de la recolecta que con gran festejo se hacía una vez al año se llenaban varios banastos, que en aquel momento eran tan altos como yo, luego esos banastos se guardaban en los graneros de la casa en una habitación a la que se llamaba “el cuarto de las nueces”, ¡como me gustaba entrar en ese cuarto!, allí junto a las nueces se almacenaban las piñas cargadas de piñones y unos grandes frascos de cristal en los que se conservaba la miel de las colmenas. Me encantaba que mi abuela me dijera. “Vamos pequeña acompáñame al “Cuarto de las nueces”.

Pero un año cuando llegue el nogal había desaparecido, en su lugar había varias hileras de jóvenes ciruelos….

Bueno, pues no se si será por el recuerdo de nuestro viejo nogal, pero la verdad es que la nuez es un fruto que siempre me ha gustado, en las heladerías pido helados de nuez, en las pastelerías busco cualquier pastelito que tenga ese fruto y en mi cocina no suelen faltar las nueces, si no las utilizo mas es por el tema de las calorías, pero de vez en cuando me excedo un poquito, como esta tarde en que me he liado la manta a la cabeza y he preparado este delicioso postre.

A continuación os pongo la receta:

Ingredientes:

200 gr. de nueces (pesadas sin cáscara)

200 gr. de azúcar glas

4 huevos

Ralladura de un limón muy fina, si gusta el sabor a limón se pueden poner dos

Algo más de azúcar glas para espolvorear una vez preparado

Elaboración:

Precalentar el horno a 180º

Separar las yemas de las claras

Batir las yemas hasta que blanqueen

Montar las claras a punto de nieve

Triturar las nueces

Mezclar las nueces con el azúcar y la ralladura de limón, añadirle las yemas, mezclar bien.

Una vez obtenida una masa homogénea incorporar las claras con movimientos envolventes.

Untar un molde con mantequilla y espolvorearlo de harina, volcarle la masa.

Cocer hasta que pinchando con una aguja gruesa, esta salga limpia. (45 minutos aprox.)

Espolvorear de azúcar glas con ayuda de un fino colador

Nota: En este caso yo he recortado la palabra nuez que he colocado sobre la tarta antes de espolvorear.

Fuente: Es la misma receta de la "Tarta de Santiago" que he hecho siempre en casa, en la que se sustituye la almendra por la nuez.