
Desde que vi las maravillas que publicaba Jackye (a quien yo siempre digo que tiene manos de hada) en su blog Las delicias de vivir y más adelante todos los tutoriales que tan desinteresadamente nos ha ido facilitando Bea de El rincón de Bea, pensé: "Pilar lo has de intentar", pero ni me decidía ni encontraba el momento, hasta que me enteré de que Gemma de Tartamanía hacía unos cursos de galletas decoradas. Inmediatamente me puse en contacto con ella y junto con una amiga asistí a su curso. Os lo recomiendo a las de Barcelona y alrededores, pues en una mañana aprendí un montón, quizá alguna cosa ya la sabía, pero desde luego yo sola nunca me hubiera atrevido a intentarlo. Además pude ver los colorantes y extractos "in situ", las mangas más adecuadas, la manera de evitar que se seque la glasa, el punto exacto en que debe estar la glasa, tipos de decoración, en fin que en cinco horas, Gemma me convirtió en una fan de las galletas decoradas, gracias Gemma, y gracias también a Jackye y a Bea sin las cuales, ni se me hubiera ocurrido intentar hacer mi primera galleta.
135 gr. de azúcar moreno
75 gr. de azúcar blanco
120 gr. de mantequilla
1 huevo
240 gr. de harina
7,5 gr. de azucar avainillado (un sobrecito)
½ cucharadita de sal
1 cucharadita de levadura Royal
150 gr. de chocolate negro (Nestlé postres)
Elaboración
Antes de empezar a trabajar, a poder ser una hora antes, sacar de la nevera el huevo y la mantequilla, cortar esta última en dados y dejar a temperatura ambiente, para que se ablande.
Al empezar a trabajar poner el horno a 180º.
Mezclar con la batidora el azúcar moreno con el blanco y la mantequilla hasta que queden bien unidos. Acto seguido y poco a poco, el huevo ligeramente batido. A continuación ir echándole a cucharadas la harina que previamente habremos tamizado y a la que le habremos añadido el azúcar avainillado, la levadura y la sal, cuando tengamos una masa homogénea y con todos los elementos bien integrados, dejaremos de batir, en ese momento añadiremos el chocolate que habremos cortado en trocitos lo más pequeños posible y con una cuchara revolveremos para ir incorporando a la masa.

A continuación haremos unas bolitas, como si de pequeñas albóndigas se tratará.
En la bandeja del horno, sobre la que pondremos un papel de hornear colocaremos las bolas

Introducir en el horno y dejar cocer 10 minutos.
No deben quedar doradas, al sacarlas estarán blanditas, pero luego endurecen.Dejar enfriar, pero no sobre una rejilla, pues debido a que aún estarán blandas se deformarían.
Una vez frías conservar en un bote herméticamente cerrado







Podemos adornar el plato con dos rositas hechas con la piel del tomate.




Santiago, queso de Arzua y Tetilla gallega, todo regado con un Albariño fresquito.
Aunque claro si es por lo que aprendo de los blogs os la tendría que dar a todos, pues de todos vosotros aprendo y con todos vuestros blogs disfruto un montón.











