Ante todo pediros disculpas, desde antes de Semana Santa no he dejado de ir de acá para allá y lo peor sin poder conectarme a Internet y entrar en vuestros blogs, primero porque no paraba quieta y después porque aquí en la Cerdaña francesa donde como cada año estoy pasando el verano, hasta ahora no he conseguido que me instalaran el teléfono fijo y el acceso a Internet, a pesar de no parar en mi particular batalla con SFR, la compañía con la que he contratado el servicio. Desde hace un par de días tengo cobertura, aunque de momento sólo desde el jardín, ahora os estoy escribiendo junto a las lavandas y acompañada de algunas laboriosas abejas.
Tras las disculpas agradeceros a todos los que os habéis interesado por mi en este tiempo; acabo ahora mismo de ver vuestros mensajes, cosa que os agradezco muchísimo, lo que me reafirma en mi idea de que en este mundo de los blogs culinarios, no sólo se está en contacto unos con otros y se aprende un montón, si no que también se crean unos importantes lazos de cariño entre todos nosotros.
Bueno y ahora dejaros un par de las recetas que he hecho este verano, y como para elaborar las dos se utiliza la salsa Worcestershire, pues os resumo un artículo que sobre esta famosa salsa se publicó recientemente en la revista "Saveurs"
Hace muchos años cuando Bengala era colonia británica, en ella vivía un gobernador Lord Sandys que a su vez tenía un criado bengalí que preparaba una salsa deliciosa. Cuando Lord Sandys regresó a Inglaterra consiguió que el criado le diera la fórmula de la salsa.
Ya instalado en su hogar en Worcester, encargó a dos drogueros John Lea y William Perrins que siguiendo minuciosamente la receta le preparasen la salsa y además pidió que se la preparasen en gran cantidad. Así se hizo, en una gran cuba se mezcló vinagre de malta, melaza, salsa de soja, azúcar moreno, sal, caramelo, jugo de limón, anchoas, extracto de tamarindo, a lo que añadieron ajo y cebollas.
Lea, Perrins y Lord Sandys ilusionados se reunieron para probar el resultado, y el resultado fue horrible, incomible, quedaron tan desilusionados que olvidaron la salsa que arrinconaron en el almacén de los drogueros.
Pasados tres años y poniendo orden en el almacén encontraron las cubas de la salsa del conde, la probaron y quedaron tan maravillados con su sabor que decidieron comercializarla con el nombre de Salsa Worcester aunque le añadieron "shire" (condado en ingles) para darle un toque más chic.
Han sido muchas las ocasiones en que se ha querido copiar esta famosa salsa hoy conocida en todo el mundo, pero nunca se ha conseguido igualarla, las proporciones de su formula están celosamente guardadas en la fábrica Worcester.
En casa nos gusta mucho esta salsa y la utilizamos para condimentar muchos platos.
Hoy os voy a dejar dos recetas condimentadas con la Worcestershire sauce.
Bloody Mary
Ingredientes:

4 cl. de vodka helado
12 cl de jugo de tomate
Una cucharada sopera de zumo de limón
Una cucharada sopera de salsa Worcestershire
Unas gotas de tabasco
Pan de molde bañado en leche y escurrido
1 huevo batido
Sal
Elaboración:
Mezclar bien todos los ingredientes y a continuación servir
Bolitas de carne para picar
Ingredientes:
400 gr. de carne mitad cerdo, mitad ternera
Una cebolleta picada
Media rebanada e pan Bimbo sin corteza remojada en leche
4 ramitas de perejil en juliana
Una cucharada sopera de aceite de oliva
Una cucharada sopera de salsa Worcestershire
Sal y pimienta
Elaboración:
Mezclar bien todos los elementos, formar bolitas.y freír en abundante aceite, escurrir sobre papel absorbente. Colocar en boles y servir acompañados de unos palillos largos de madera.
Nota: Estas bolitas se pueden servir como aperitivo o hechas más grandes como segundo plato acompañadas de unaa refrescante ensalada.
Fuente: De la revista "Saveurs". A la receta de las bolitas le he hecho algunos cambios para que quedasen más suaves, como mezclar carne de ternera y de cerdo, y añadirle el huevo y el pan remojado en leche.
Fuente: la revista "Saveurs"











