Ya estamos en la Fiesta de Todos Santos y este año fresca, fresca, por lo menos aquí en La Cerdaña, estos días nos hemos levantado a -6º y nos hemos acostado alrededor de los 0º.
Ha nevado, las montañas que tengo ante mis ventanas están blancas, me recuerdan a la glasa de decorar galletas. En el pueblo también ha nevado pero el sol intenso del mediodía ha derretido toda la nieve.
Es una época preciosa, los árboles se tiñen de tonos ocres y rojizos.
El colorido de los crisantemos adorna la mayoría de las tiendas, el aroma de los membrillos inunda los lindes de los senderos. Época
de castañas de panellets, de calabazas... Esta noche los niños llaman a las puertas pidiendo caramelos, los amigos nos reunimos en las casas a la luz de la lumbre para asar castañas y boniatos y para comer los panellets que normalmente se preparan la misma tarde.
Este año además de todas esas cosas típicas he preparado unas galletas de enebros, de la que os voy a dejar la receta.
Normalmente en verano recogemos "ginebrons" (enebros en catalán), para preparar la ginebra casera, este año al no haber llovido nos quedamos sin cosecha, pero anteayer aprovechando que
hacía un día magnífico, aunque encontramos los ríos y torrenteras helados, nos fuimos a dar un paseo y aprovechamos para recoger enebros, aunque estos frutos ya empezaban a estar algo arrugadillos, aún nos hicimos con unos cuantos, por lo que he podido preparar estas galletas de delicado perfume.
Ingredientes:
100 gr. de azúcar
200 gr. de mantequilla reblandecida
1 huevo
350 gr. de harina

16 bayas de enebro
3 cucharadas de postre de licor de enebros
Elaboración
Machacar con un triturador de ajos las bayas de enebro, sale muy poquita pulpa, ya que el enebro sin piel ni pipas realmente es poca cosa.
Mezclar con la batidora, el azúcar y la mantequilla, cuando hayamos conseguido una crema suave añadirle un huevo ligeramente batido, seguir batiendo, a continuación incorporar la pulpa de enebro y el licor, por último y poco a poco la harina.
Terminar de amasar a mano. Hacer una bola con la masa y dividirla en cuatro porciones.
Con un rodillo trabajar cada una de las partes entre dos papeles film, dejándolas de un grosor de 7 cm. Si no tenéis rodillo especial con discos de medida, utilizar unas varillas de madera que os podrá hacer cualquier carpintero con el grosor que deseéis. Colocar las cuatro porciones en la nevera mejor de un día para otro.
Una vez haya terminado el reposo darles forma con cortapastas y llevar al horno precalentado a 180º, durante doce minutos. Sacar del horno y dejar enfríar sobre una rejillla.
Nota: Si queréis hacer licor de enebros, simplemente mezclar aguardiente con enebros. En una botella llenar hasta la mitad de enebros, añadir una barra de canela y unos granos de café. Dejar reposar en sitio oscuro durante unos cuatro meses, filtrar y ya está listo. Para quien prefiere los licores dulces se le puede añadir azúcar. De este licor conviene no abusar pues podría provocar problemas a las personas que tengan problemas de riñón o de intestino.
Fuente: Familiar





















