Ya estamos de regreso del Camino de Santiago, otra vez ha sido una experiencia magnífica, hemos hecho 260 Km. cargados con nuestras mochilas, este año empezamos en Roncesvalles y terminamos en Burgos. El tiempo nos ha acompañado y no hemos tenido ningún percance. ¡No se puede pedir más!. Los días han estado llenos de divertidas anécdotas, paisajes preciosos y buenas comidas típicas de los lugares por los que hemos ido pasando. Hemos comido potajes de garbanzos, pochas..., espárragos, patatas a la riojana, carnes buenísimas, cordero asado, codillos, y postres caseros deliciosos. Pero de todos los platos me quedo con uno que tomamos en Santo Domingo de la Calzada. Aunque en el menú estaba anunciado como paella, yo lo he bautizado como Arroz a la Riojana y es de este plato del que hoy os dejo la receta.Pero antes unas palabras sobre el Camino. Para los que no lo hayáis hecho nunca, os comentaré que una de las cosas más gratificantes, es el trato con los demás peregrinos, con los que normalmente vas coincidiendo durante el Camino, y al terminar de las etapas, de manera que al final parece que todos formemos una familia, en la que todo el mundo está dispuesto a ayudar al que lo necesite, y a compartir lo que haga falta. Hay peregrinos de todas las nacionalidades, este año hemos coincidido con alemanes, franceses, una rusa, cinco sudafricanas, brasileños, cinco coreanos, que cada día para asombro de todos se desayunaban dos docenas de huevos duros, americanos, italianos y muchos españoles, sobre todo vascos y gallegos.

Fotos del Camino
Os recomiendo a todos los que no tengáis problemas para andar que hagáis el Camino, por lo menos una vez, eso si, no en julio y agosto, pues el calor y la gran cantidad de gente lo pueden convertir en una empresa muy dura y agotadora. Tal vez la mejor época sea la primavera, el día es largo, los verdes de los campos de trigo, junto a los amarillos de los campos de colza, y las amapolas de un rojo intenso, son un auténtico regalo para la vista, los picos nevados de las montañas más altas, los ríos que en esta época suelen llevar bastante agua, los amaneceres viendo salir el sol, las nieblas intensas al pasar algunos puertos, los pueblos que van cambiando de estilo a medida que vas avanzando, las iglesias, casonas, cruceros, fuentes...en fin creo que es una muy bonita manera de conocer nuestros paisajes, de desconectar, de aprovechar para con calma pensar en todo aquello que por falta de tiempo hemos pasado por alto durante el año.
Además está el sentido que cada uno le de al Camino, hay quien lo hace por motivos religiosos, hay quien va para dar gracias al santo, otros van para pedir algo, otros como un reto personal, otros para conocer nuestra geografía y supongo que también alguno lo hará para aprovecharse de una forma barata de hacer turismo.
Bueno pues a ver si os animáis, yo en cuanto pueda publicaré en mi otro blog todo lo referente a las once etapas que este año hemos realizado, y ya sólo me queda decir para los que decidáis iniciar este reto:
¡¡¡¡Buen Camino!!!
Y ahora si, vamos con la receta.
Ingredientes para cuatro personas:
4 tazas de arroz
150 gr. de un buen chorizo para cocinar
150 gr. de ternera
150 gr. de lomo veteado
6 Pimientos del piquillo
Alcachofas
Sofrito de tomate, cebolla y ajo
Agua
1 Pastilla de caldo de carne
Sal
Elaboración:
En sartén aparte se hace un buen sofrito que reservaremos.
En una cazuela de barro poner un par de cucharadas de buen aceite de oliva y freír el lomo y la ternera que habremos troceado en daditos, en el último momento añadiremos el chorizo en rodajas, dejar hacer un minuto.
Las alcachofas troceadas las habremos frito a fuego lento, bien escurridas las añadiremos a la cazuela y lo mismo haremos con media docena de pimientos del piquillo (de bote) que también incluiremos cortados a tiras.
Con todos los ingredientes en la cazuela, sólo nos quedará añadir el arroz. En olla aparte tendremos hirviendo el agua con una pastilla de caldo de carne.
Echaremos en la cazuela dos tacitas de caldo por cada una de arroz, o sea ocho, dejaremos cocer a fuego fuerte, poco a poco añadiremos el caldo que el arroz requiera hasta que esté en su punto, el tiempo variará según el fuego. Cuando esté cocido apagar y dejar reposar unos cinco minutos.

Y ya a punto para llevar a la mesa y servir.
Nota: El agua que añadiremos al arroz ha de estar siempre hirviendo, para que no baje la temperatura de la cazuela.
Fuente: Un restaurante de Santo Domingo de la Calzada