jueves, 21 de octubre de 2010

AMIGO INVISIBLE 2010


Ya estamos casi en Navidad y Bea en su blog El Rincón de Bea, nos invita un año más a participar en el Amigo invisible, el año pasado tomé parte por primera vez en este bonito juego, la organización fue perfecta y me dejo un recuerdo muy bonito. Gracias Bea por tomarte tantas molestias, creo que todos los que participamos lo hacemos con muchísima ilusión.

Este año Carol de ilustradora infantil , nos ha hecho el simpático banner que adorna este post, gracias a ti también Carol.

Para la bloggera a quien le toque mandarme el regalito, le diré que todo me gusta y me hace ilusión, pero ahí va alguna pista, este año quiero hacer bombones y cupcakes, cualquier artilugio de cocina me hace feliz, en fin no sigo pues como he empezado diciendo "toro, toro, toro" lo que me podáis mandar me encantará.

Bueno pues ya a esperar a que Bea me diga a quien le he de mandar el regalito y manos a la obra.

miércoles, 6 de octubre de 2010

TOSTA DE BACALAO "ESQUEIXADO" SOBRE LEC HO DE ALIOLI AL AROMA DE HIERBAS DEL CAMPO

De pequeña pasaba los largos y cálidos veranos en un pueblo de Aragón . ¡Qué recuerdos! Todas las tardes cuando el intenso sol me permitía salir de casa, iba con mis amigas a jugar a una finca que teníamos a los pies del pueblo.

Bajo la casona se extendían hasta el río bancales y bancales llenos de olivos. Era allí donde con siete, ocho y nueve años hacíamos casitas bajo los centenarios árboles cargados de aceitunas. Allí pasábamos horas y horas jugando y arreglando nuestras viviendas. Los romeros eran escobas, los palitos de los polos los cubiertos, pequeños trozos de baldosas de múltiples colores los platos, el horno fabricado con grandes piedras planas del río, tenía un lecho de perfumado tomillo sobre el que colocábamos los pastelillos hechos de barro arcilloso y adornados con pequeños caracoles, flores y cabecillas de amapola. Los ramos de flores que alegraban nuestras casitas estaban hechos a base de ramas de lavanda y ajedrea.

Separábamos las diferentes habitaciones con los guijarros más blancos que buscábamos por el lecho del río. No queríamos ni oír hablar de las vajillas de juguete y cacharritos que se amontonaban en nuestras casas. Con qué poco teníamos suficiente!, era la imaginación la estrella de aquellas deliciosas tardes.


Luego, con quince y dieciséis años paseando junto a la almazara donde se prensaba el aceite, aquel aroma fuerte y delicioso…

Y ahora mis desayunos en los que nunca falta la tostada bien regada con aceite de oliva, acompañándome, mientras relajadamente, ojeo la prensa del día.

En casa utilizamos el Aceite de Oliva Virgen Extra para todo, por eso al leer la Propuesta de Sara del blog Las recetas de Sara y patrocinado por AceiteVirgen.com , no me pude resistir a participar. El problema era ¿con que receta?

Al final me decidí: prepararemos aceite de hierbas, alioli y para terminar:


La tosta de bacalao “esqueixado” sobre lecho de alioli al aroma de hierbas del campo



y es con esta receta con la que participo.

Ingredientes para preparar Aceite de Hierbas

5 litros de Aceite de Oliva Virgen Extra
, o la cantidad que se quiera
Un buen manojo de romero

Un buen manojo de tomillo

Un manojo de ajedrea

Unas ramitas de hinojo

3 ó 4 hojas de laurel


Elaboración:

Lavar cuidadosamente todas las hierbas, dejarlas secar sobre papel absorbente.

Al día siguiente introducirlas en la garrafa de Aceite de Oliva Virgen Extra. Taparla y guardarla en lugar oscuro. Estará a punto para empezar a consumir al cabo de un mes. Yo en esta ocasión estoy usando una que preparé en el mes de febrero.

Ingredientes para elaborar el alioli:

Dos formas:

Ingredientes:

1 huevo, Aceite de hierbas (del que tenemos preparado)a discreción, Sal, 2 ajos triturados Unas gotitas de vinagre

Elaboración Ya sé, ya sé que dicen los entendidos que el alioli se ha de hacer a mano, pero yo desde hace tiempo lo preparo con la batidora de brazo, tal vez no sea igual, pero gano en rapidez . Vamos allá

Echar el huevo, la sal, los ajos triturados y las gotitas de vinagre en un recipiente. Una vez la batidora en funcionamiento empezar a añadir el aceite poco a poco y a ser posible sin sacar la rueda de la batidora del interior del alioli, para que así nos quede más espesa.


Otra forma de hacerla:


Ingredientes

1 medida de leche
2 y ½ medida de aceite de hierbas (del que tenemos preparado)
Sal

2 ajos machacados
Unas gotitas de limón


Elaboración:

Colocar todos los ingredientes en un recipiente y trabajarlo como en el caso anterior.


Por último La Tosta.


Ingredientes

Rebanadas de pan, todo lo pequeñas que queramos

Alioli
Bacalao desmenuzado y desalado

Tomates Cherry

Aceitunas negras

Opcional: Perejil picado muy fino

Elaboración Tostar una rebanada de pan y untarla con el alioli Encima colocarle el bacalao Adornando unas rodajas de tomate Cherry y una aceituna negra Si se quiere, picar un poco de perejil sobre toda la tosta




Nota: Si no se dispone de Aceite de Hierbas, se puede hacer con Aceite de Oliva Virgen Extra.

El alioli con huevo es más parecido a la mayonesa y tiene un color más amarillo, mientras que el hecho con leche es más suave, más blanquecino y más saludable.

Fuente: Familiar

domingo, 3 de octubre de 2010

TERRINE DE LAPIN DE MAMINA

Hoy os voy a dejar una receta que tiene muchos, muchos años, la solía hacer “Mamina” cuando reunía a sus hijos y nietos. Ha ido pasando de generación en generación y a mi me ha llegado de la mano de mi buena amiga María Luisa.

Yo no conocí a “Mamina”, pero según me han contado era una abuelita entrañable, buena cocinera que años a, era feliz reuniendo a su familia, alrededor de deliciosos platos. No voy a decir que la receta que hoy os muestro fuese su receta estrella, pero si una que realizaba con frecuencia y que, llegada a mi, he encontrado especial y excelente.

Este verano y como colofón de la temporada estival, hemos celebrado una comida informal, en casa de unos amigos en su jardín junto al río, cada uno hemos contribuido con un plato, y uno de ellos ha sido “La terrine de lapin de Mamina”. Resultó excelente, y con el permiso de su familia paso a exponeros la receta.


Ingredientes:


1 conejo deshuesado
3 butifarras crudas
250 grs. de bacon o panceta en lonchas (según gusto)
3 ó 4 trufas

Harina
, agua, sal y pimienta

Terrina con tape, similar a la de la foto


Elaboración

Sacarle la piel a la butifarra y con ayuda de una tijera desmenuzar la carne.



Colocar las lonchas de bacon o panceta forrando el molde y dejando que estas sobresalgan por el borde.



Ir colocando en la terrina una capa de trozos de conejo, a continuación una capa de la carne de la butifarra, y encima unas rodajas de trufa. Continuaremos con una capa de conejo, otra de butifarra desmenuzada y otra de láminas de trufa.
Cada vez que coloquemos una capa hemos de presionar para que quede bien prensada. Ya colocados todos los ingredientes, salpimentaremos y rociaremos con un chorro de buen coñac.


Doblaremos la parte que ha quedado libre de las lonchas de bacon o panceta, dejando completamente cubierta la preparación. A continuación cerraremos la terrina con su tape.


A parte prepararemos una mezcla con agua y harina, debe tener una consistencia espesa.



Con esta pasta sellaremos la terrina,, que ya estará a punto para ser introducida en el horno,



que habremos precalentado a 200º., Al baño María, coceremos durante aproximadamente



cuarenta minutos.



Una vez frío, servir como fiambre acompañado de una ensalada…, lonchas de tomate…, salsa de manzana, “gelée”… o lo que cada uno prefiera.


Dado que se sirve frío, se puede dejar hecho la víspera.

Nota: A quien no le guste el conejo, puede sustituir éste por pechugas de pollo deshuesadas, aunque yo he de decir que no soy amante del conejo y sin embargo esta “terrine de lapin”, me ha encantado.

Fuente: Mamina

sábado, 25 de septiembre de 2010

BONITO ENCUENTRO Y SORTEO


Ayer conocí a Ana de "Cocinando con Ana", me hizo muchísima ilusión, es la primera bloggera amiga que conozco personalmente. Quedamos en Dalías, su pueblo, una bonita población de la Alpujarra almeriense, estuvimos más de cuatro horas juntas, me enseñó lo más bonito de Dalías y de Celín, las plantaciones de pimiento, donde su marido Antonio, me hizo pasar un rato muy agradable explicándome los pormenores del cultivo, al final se nos unió mi marido y terminamos nuestro bonito encuentro tapeando los cuatro en el Casino de Dalías, ¡ah!, y también conocí a Ana la pequeña de la familia que es una monada. Realmente el rato se me pasó volando, ya hemos quedado en vernos la próxima vez que volvamos a Almería.


Aquí os dejo una foto en la que estamos las dos.

Ayer como os había anunciado realicé el sorteo del gelidificante, utilice un sistema que encontré en internet, por un lado puse todos los nombres y por otro mencioné que había sólo un premio. El resultado aleatorio fue:

BÁRBARA


Bárbara si te pones en contacto conmigo, el lunes mismo te enviaré el Fitpris, espero que hagas con esos polvos cosas muy ricas.

viernes, 17 de septiembre de 2010

"GELÉE" DE VINO BLANCO Y SORTEO



Una buena amiga me descubrió Vitpris. Vitpris es una marca de gelidificante, elaborado a base de pectinas naturales, que utilizan mucho en Francia para dar consistencia a mermeladas muy líquidas, y también para hacer gelatinas y jaleas. Allí lo venden en todas las grandes superficies, va en una caja que junto a cinco sobres de estos polvos, contiene un pequeño libro de recetas. Mi amiga me recomendó hacer un “ Gelée” de vino de Alsacia, ella lo había probado y el resultado fue magnífico. Me regaló uno de los saquetes de Vitpris y me dejó el recetario.

Al día siguiente hice mi primer “Gelée de vino de Alsacia (a base de Gewurtztraminer)”. A los pocos días

vinieron mi hermano con su mujer y unos amigos a cenar, probamos la nueva jalea, fue un éxito, la servimos para acompañar triángulos de queso tierno saladito y patés. Era un contraste de sabores muy interesante y original.

Ayer la repetí aquí en Barcelona, pero en esta ocasión utilizando el Waltraud de Torres, vino aromático y afrutado elaborado con uvas Riesling. El resultado ha sido una jalea suave, en la que al probarla, tras una primera impresión de sabor a vino blanco, aparecen los aromas frutales tan propios del Riesling.

La próxima vez probaré a hacer este “Gelée" con agar-agar o con pectina, ya que no creo que en Barcelona pueda encontrar el Vitpris.

No obstante me he traído una caja con este producto para sortear entre las/los comentaristas de este post, el/la afortunada encontrará dentro el librito de recetas. El sorteo lo realizaré el próximo día 24 y publicaré el resultado al día siguiente. ¡Suerte!

Bueno, quiero participar con esta receta en el reto que Eva de El fogón de Eva nos propone en el HEMC#47 de este mes referente a todo tipo de gelatinas..

Ingredientes:

1 sobre de Vitpris u otro gelidificante

750ml de vino afrutado, Riesling en este caso

700gr. de azúcar

Elaboración

Llevar a hervir el vino blanco

De 700 gr. de azúcar, separar dos cucharadas soperas que uniremos al gelidificante, reservar el resto .

Unir esta mezcla al vino, y desde el momento en que rompa a hervir, mantener en el fuego durante un minuto, revolviendo con cuchara de madera.

Pasado el minuto añadir el resto del azúcar y seguir hirviendo tres minutos más.

Pasado este tiempo, apagar el fuego, si hubiera quedado alguna impureza en la superficie, retirarla ayudándoos de una rasera.

La jalea está a punto para embotar.

Verterla en los botes, que previamente habremos esterilizado, cerrarlos y ponerlos boca abajo durante doce horas.

Nuestra receta está terminada, y a punto para probar. Espero que os guste

Nota: Este "gelée" se puede hacer con todo tipo de vino blanco afrutado y como siempre, a mejor vino, mejor resultado.

Fuente: Recetario de Vitpris

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Pincho de Mundaka

Dios mío!, ya se ha pasado el verano y no he tenido apenas tiempo de entrar en Internet, ni de ver vuestras recetas, ni tan siquiera de publicar algo, bueno a partir de la semana que viene espero resarcirme y aprender mucho, como siempre, de vuestros blogs, y ponerme en serio las pilas. Aquí en La Cerdaña, se puede decir que estamos entrando en otoño, las árboles empiezan a desprenderse de sus hojas, las flores de temporada pierden sus brillantes colores, los prados segados están llenos de balas de paja, sobre las cuales no es raro contemplar aves rapaces, y otros muchos pájaros que desde su lugar de privilegio observan tranquilamente la tierra segada, para poder lanzarse a la caza de cualquier ratón, culebrilla, lagartija, insecto, etc….
Este año, creo que os expliqué, en el fondo del jardín hice un huerto diminuto, en el que planté lechugas, escarolas, hoja de roble, pepinos, pimientos, coles de Bruselas, y hasta coles de invierno, típicas de esta zona, con las que se elabora el popular “Trinxat de la Cerdanya”, estas coles se tienen que coger después de que haya helado, bueno pues ya ha helado dos noches. Pero aún así seguimos comiendo deliciosas lechugas, pepinos que nacen sin parar, y en tres o cuatro días probaremos las coles de Bruselas, y los pimientos.

Por las noches apetece un buen jersey, pero de día el sol sigue calentando con fuerza. Es época de setas, aunque como este año ha llovido muy poco, pocas son también las que se encuentran, pero las suficientes para ir congelando con vistas al invierno o para comer en guisos o aperitivos junto a nuestros amigos.

Ayer recogimos la lavanda del jardín, es como un rito, cada año la primera quincena de septiembre nos reunimos unos cuantos, aunque siempre las que acabamos recogiéndola somos no unos cuantos si no unas cuantas, las cortamos, separamos por tamaños, hacemos ramos, y con el picadillo que queda sobre las sábanas en que las extendemos rellenamos pequeñas bolsas, y diminutos saquitos. En fin es una excusa para reunirnos, hacer una buena paella, y pasar una bonita jornada.

Bueno que me estoy extendiendo demasiado. Os voy a dejar otro montadito, este me lo ha enseñado mi hijo, que por lo visto probó en una tasca en alguna ocasión en que ha subido a surfear a la zona de Zarauz, y en honor a la mejor ola que tenemos en el país, lo bautizó como “El pincho de Mundaca”. Vamos allá:

Ingredientes

1 pimiento rojo

1 bolsa de gulas al ajillo con gambas

rodajas de pan tostado

sal y aceite

Elaboración

Limpiar el pimiento y cortarlo en pequeños dados, freírlo a fuego suave, una vez salado.

En otra sartén calentar las gulas

Mientras tostar rebanadas de pan

Colocar encima de la rebanada, ayudándonos con una cucharita, trocitos de pimiento procurando que queden ligeramente bañados con el aceite de freír; sobre el pimiento colocar las gulas, adornando cada montadito con una de las gambas que venían en la bolsa de las gulas, y sin más dilación llevar a la mesa. ¡¡¡Mmmm, riquísimo!!!

Nota: En esta ocasión mezclé un poco de pimiento verde. Es una opción.

Si la ocasión lo merece utilizar gambas mas grandes.

Entre los surfistas, la ola de Mundaka es muy conocida. Esta ola está considerada una de las mejores izquierdas del mundo, con una longitud que puede alcanzar los 400 m. ¡Qué pasada!

viernes, 13 de agosto de 2010

MONTADITO "CAMBRE D'AZE"




Sigo con mis eternos problemas veraniegos con Internet, por lo que no puedo visitar mis blogs amigos con la frecuencia que me gustaría, ni publicar semanalmente como me gusta hacer, pero aprovecho las ocasiones en que puedo conectarme y hoy es una de esas.

En verano solemos reunirnos aquí en La Cerdaña con familiares y amigos de esos a los que te apetece mucho ver, pero que por una cosa u otra el encuentro siempre se va aplazando. Aprovechamos para hacer excursiones, paseos o practicar algún deporte, pero sobre todo para charlar y charlar y, como no, casi siempre sentados en el jardín, o dentro de casa, a veces incluso junto al fuego, pues aquí alguna noche eso apetece, pero siempre alrededor de un mesa.

A veces nos conformamos con unas simples patatas, aceitunas, frutos secos, en fin lo tan socorrido de siempre. Pero eso no es lo habitual. A mi marido y a mi nos gusta, a lo largo del verano, improvisar pinchos, tapas, montaditos y cazuelicas que luego damos a probar a nuestros amigos, para ver si dan el visto bueno. Y así nos vamos haciendo con una carta casera de platillos para alegrar nuestras veladas.

Hoy os voy a dejar uno de nuestros montaditos estrella, a todos los vamos bautizando, y éste es el:

Montadito de La Cambre d’Aze:


La Cambre d’Aze es mi montaña preferida, es un macizo de 2711m. de altitud, está cerca de casa y a ella vamos con frecuencia, en invierno a esquiar y en verano de excursión, a pasear, coger mirtilos, setas.. pero empecemos ya con la receta.

Ingredientes:

Pan de barra fina o baguette

Jamón

Pimientos verdes de los largos

Aceite y sal

Elaboración:

Cortar el pan en rebanadas de un centímetro, y reservar.

Cortar el pimiento en daditos o tiritas, salar y freír a fuego suave, en abundante aceite de oliva.

Trocear el jamón en tiritas o trocitos. Echarle unas gotas de aceite por encima.

Una vez hecho todo esto se puede reservar hasta el momento de servir, cuidando de dejar el pimiento y el jamón tapados con papel film.

Cuando vayamos a servir los montaditos, dar un toque de horno al pan, para que quede caliente pero no crujiente, a la vez dar el fuego a la sartén en donde habremos reservado los pimientos.

Sacar el pan del horno, embeberlo ligeramente en el aceite de los pimientos, cubrirlo con estos y encima colocar unos trocitos de jamón.

Servir sin esperar un minuto.

Nota: Ni que decir tiene que cuanto mejor sea el jamón, mejor será el montadito.

Fuente: familiar

viernes, 23 de julio de 2010

"BOULES DE PICOLAT"


Ayer por la mañana salimos en busca de flores, para prensar y para secar. Los prados parecen

alfombras multicolores, y es que este año todo viene muy retrasado, supongo que como en cualquier lugar de España. Comenzamos a caminar y para nuestra sorpresa, empezamos a encontrar “carmanyolas”, “camasecs”, “moixernons”, senderuelas, o como se denominen en los diferentes lugares (n.c.: marasmius oreades).

Enseguida cesó nuestro interés por las flores, y nos concentramos en encontrar “corros de brujas”. Para los que no sepáis lo que son estos corros, os diré que se llama así a unos círculos en los que la hierba es de un verde algo más oscuro y por los que avanzan los micelios de las “carmanyolas”, y que en época de setas sobre estos micelios es donde se pueden encontrar fácilmente y en cantidad.

Encontramos unos pocos “corros de brujas”. Gracias a las lluvias recientes, en algunos corros amparados del calor por la hierba más alta de lo habitual, pudimos recoger algo más de un kilo de las famosas setas. También hay que decir, que lo que en plena época de recolecta nos hubiera llevado una escasa media hora, ayer nos ocupó casi toda la mañana.

Pero regresamos a casa satisfechos con nuestras setas. Enseguida me dediqué a limpiarlas, y freírlas, la mitad las congelé y con la otra mitad, decidí hacer unas “Boules de picolat”, que es como por esta zona llaman a las albóndigas.

Receta de las “Boules

Elaboración

1 K. de carne picada, mitad cerdo, mitad ternera

Unas hojitas de perejil muy picado

Un diente de ajo triturado (opcional)

Media rebanada de pan de molde bañado en leche y escurrido

Un huevo ligeramente batido

Sal y pimienta

Harina

5 zanahorias

Un bote de aceitunas negras sin hueso

Medio kilo de “Carmanyolas

Para la salsa

1 tomate grande maduro

1 cebolla picada

Sal

Aceite

1 cucharadita de café de Maizena disuelta en un poco de agua fría.

Elaboración:

Mezclar la carne picada con el perejil, el huevo, el ajo el huevo y el pan , añadir sal y pimienta y amasar formando las bolas. Pasar éstas por harina, freírlas en abundante aceite muy caliente, escurrir sobre papel de cocina y reservar.

Hacer el sofrito con el tomate y la cebolla, freírlo a fuego lento, revolviendo de vez en cuando. Es importante que esté muy hechito. Una vez terminado triturarlo con la batidora.

En un wok o sartén honda poner el sofrito, la maizena ya disuelta, un vaso de agua, las bolas de carne, las aceitunas y las zanahorias peladas y partidas en discos, dejar cocer a fuego lento hasta que las zanahorias estén tiernas, (si es necesario añadir más agua). Unos diez minutos antes de terminar incorporar las “carmanyolas”, rectificar de sal y pimienta y listo para llevar a la mesa.

Nota: Al hacer el sofrito es aconsejable hacer más cantidad, pues el trabajo es prácticamente el mismo, y así el que no vayamos a utilizar lo podemos congelar en pequeños recipientes, y así tenerlo a punto para otros guisos. Y en este caso realmente es cierto aquello de "El secreto está en la salsa", ja, ja...

Fuente: Cocina de La Cerdaña

martes, 6 de julio de 2010

COLOR EN LA ENSALADA

He estado mucho tiempo ausente debido a problemas de conexión con Internet, ya que donde estaba apenas tenía cobertura, por eso ni siquiera pude despedirme de todos vosotros, pero ahora espero ponerme al día de todo lo que me he perdido en este tiempo.

Con estos calores apetecen comidas fresquitas, por lo que en estos días estoy preparando casi a diario ensaladas y aunque nos encantan las típicas de lechuga tomate, pepino, atún…, de vez en cuando intento variar. Esta que os presento hoy la he copiado de una revista francesa y aunque en principio no estaba muy convencida, el resultado ha sido un éxito, fresca, saludable, y llena de color. Vamos con la receta:

Ingredientes:

200 gramos de surimi de buena calidad

1 naranja

2 nectarinas

100 gr. de zanahorias

1 melocotón

El zumo de un limón

3 cucharadas de aceite de oliva, sal y pimienta

Para decorar unas hojitas de menta fresca, grosellas, fresitas


Elaboración:

Cortar la naranja a dados, las nectarinas en finos bastones, las zanahorias en láminas finísimas y el melocotón en medias lunas también muy finas.

Colocar todos estos ingredientes en una ensaladera, adirle el surimi cortado a trocitos, a continuación mezclar. Añadir el zumo del limón, salpimentar ligeramente y colocar en la nevera; debe estar muy frío. En el momento de servir mezclar de nuevo añadiendo el aceite, los frutos silvestres y la menta para terminar la decoración.

¡Listo para llevar a la mesa!

Nota: A pesar de ser una ensalada básicamente de frutas es un buen comienzo para una comida de verano

Fuente: La revista “Cuisinons, les saveurs retrouvées”, con alguna pequeña variación.

jueves, 20 de mayo de 2010

TARTELETAS DE LIMÓN MERENGADO





He estado unos días en mi casa de la Cerdaña francesa, trabajando duro en el jardín y preparándolo para el verano, que está a la vuelta de la esquina. No me imaginaba yo que iba a hacer tanto frío. Las montañas estaban nevadas, pero no los picos lejanos, si no las más cercanas a nuestra casa, los prados verdes cuajados de flores amarillas, servían de tupida alfombra a los potrillos recién nacidos, todo invitaba al relajado paseo, eso si, pertrechados de gruesa ropa de abrigo. Y eso es lo que hacíamos, tras cuatro o cinco horas de remover la tierra, sacar malas hierbas, abonar…nos ibamos a hacer pequeñas caminatas y a disfrutar de la naturaleza.
El domingo nos acercamos al pueblo de Enveitg, para rebuscar entre los objetos que ponían a la venta en el "Vide Grenier", (vacia graneros, de los que ya os he hablado otras veces), la gente pone a la venta aquellas cosas que ya no le son útiles, a precios muy, muy bajos.

Por las noches encendíamos el fuego y nos sentábamos al calor de la lumbre. Una noche vinieron unos amigos a cenar y trajeron de postre: “Petites tartes au citron meringuée”, las encontramos deliciosas.

Al momento decidí que estas tartitas las tenía que intentar hacer, por lo que me he puesto a buscar recetas por Internet y a probar y probar. Este ha sido el resultado, paso a daros la receta y espero os guste.

Ingredientes

Un rulo de pasta de hojaldre o brisa

Una caja de pequeños “vol au vent”

Para la crema de limón:

75 gr. de mantequilla

4 yemas pasadas por un colador

100 gr. de azúcar

Jugo de 2 limones, si no se quiere un sabor fuerte de limón un poco menos

Para el merengue:

4 claras de huevo

Una cucharadita de esencia de limón

Elaboración:

Forrar unos pequeños moldes de silicona con la pasta brisa, pincharlos, poner sobre el fondo un disco de papel de aluminio, y sobre él unos garbanzos, para que guarden la forma, y hornearlos diez minutos a 180º.

Para hacer la crema acercamos al fuego una cazuela y en ella hervimos dos dedos de agua. En un bol de cristal ponemos el zumo de limón y lo introducimos en la cazuela, para cocer al baño María, en ese momento bajamos la temperatura del agua de forma que ésta no llegue a hervir. Echaremos el azúcar al tiempo que con un batidor removemos el contenido del bol, a continuación iremos añadiendo poco a poco la mantequilla, sin dejar de batir, cuando ésta quede disuelta, bajaremos el gas aún más y pausadamente iremos mezclando las yemas, siempre batiendo, así continuaremos unos diez minutos, hasta que la crema obtenida empiece a tomar consistencia,

cuando tenga una consistencia cremosa, la apartaremos del fuego, la volcaremos en un recipiente y enseguida la llevaremos a la nevera.

Al cabo de media hora aproximadamente, la crema estará a punto para rellenar con ella lo que deseemos, una tarta, un brazo de gitano, o unas tarteletas como será nuestro caso.

En el último momento, montaremos las claras a punto de nieve, cuando estén firmes les añadiremos la esencia de limón, batiremos un par de minutos más y ¡listo!

Rellenaremos las tarteletas o vol au vents con la crema de limón, y sobre ella con ayuda de

una manga pastelera colocaremos el merengue.

Hornearemos diez minutos a 180º, si queremos que el merengue quede cremoso. Si preferimos que tenga una consistencia más crecante 20 minutos a 150º . En ambos casos no perder de vista para que las puntas del merengue no se quemen.



Llevaremos de nuevo a la nevera y serviremos fríos.

Nota: Haciendo doble cantidad de crema de limón y siguiendo los mismos pasos se puede hacer una tarta de limón merengado, para un molde de unos 22 cm.

Fuente: De la crema de limón: condelantal.com

lunes, 10 de mayo de 2010

ARROZ A LA RIOJANA



Ya estamos de regreso del Camino de Santiago, otra vez ha sido una experiencia magnífica, hemos hecho 260 Km. cargados con nuestras mochilas, este año empezamos en Roncesvalles y terminamos en Burgos. El tiempo nos ha acompañado y no hemos tenido ningún percance. ¡No se puede pedir más!. Los días han estado llenos de divertidas anécdotas, paisajes preciosos y buenas comidas típicas de los lugares por los que hemos ido pasando. Hemos comido potajes de garbanzos, pochas..., espárragos, patatas a la riojana, carnes buenísimas, cordero asado, codillos, y postres caseros deliciosos. Pero de todos los platos me quedo con uno que tomamos en Santo Domingo de la Calzada. Aunque en el menú estaba anunciado como paella, yo lo he bautizado como Arroz a la Riojana y es de este plato del que hoy os dejo la receta.

Pero antes unas palabras sobre el Camino. Para los que no lo hayáis hecho nunca, os comentaré que una de las cosas más gratificantes, es el trato con los demás peregrinos, con los que normalmente vas coincidiendo durante el Camino, y al terminar de las etapas, de manera que al final parece que todos formemos una familia, en la que todo el mundo está dispuesto a ayudar al que lo necesite, y a compartir lo que haga falta. Hay peregrinos de todas las nacionalidades, este año hemos coincidido con alemanes, franceses, una rusa, cinco sudafricanas, brasileños, cinco coreanos, que cada día para asombro de todos se desayunaban dos docenas de huevos duros, americanos, italianos y muchos españoles, sobre todo vascos y gallegos.

Fotos del Camino

Os recomiendo a todos los que no tengáis problemas para andar que hagáis el Camino, por lo menos una vez, eso si, no en julio y agosto, pues el calor y la gran cantidad de gente lo pueden convertir en una empresa muy dura y agotadora. Tal vez la mejor época sea la primavera, el día es largo, los verdes de los campos de trigo, junto a los amarillos de los campos de colza, y las amapolas de un rojo intenso, son un auténtico regalo para la vista, los picos nevados de las montañas más altas, los ríos que en esta época suelen llevar bastante agua, los amaneceres viendo salir el sol, las nieblas intensas al pasar algunos puertos, los pueblos que van cambiando de estilo a medida que vas avanzando, las iglesias, casonas, cruceros, fuentes...en fin creo que es una muy bonita manera de conocer nuestros paisajes, de desconectar, de aprovechar para con calma pensar en todo aquello que por falta de tiempo hemos pasado por alto durante el año.

Además está el sentido que cada uno le de al Camino, hay quien lo hace por motivos religiosos, hay quien va para dar gracias al santo, otros van para pedir algo, otros como un reto personal, otros para conocer nuestra geografía y supongo que también alguno lo hará para aprovecharse de una forma barata de hacer turismo.

Bueno pues a ver si os animáis, yo en cuanto pueda publicaré en mi otro blog todo lo referente a las once etapas que este año hemos realizado, y ya sólo me queda decir para los que decidáis iniciar este reto:

¡¡¡¡Buen Camino!!!

Y ahora si, vamos con la receta.


Ingredientes para cuatro personas:

4 tazas de arroz

150 gr. de un buen chorizo para cocinar

150 gr. de ternera

150 gr. de lomo veteado

6 Pimientos del piquillo

Alcachofas

Sofrito de tomate, cebolla y ajo

Agua

1 Pastilla de caldo de carne

Sal

Elaboración:

En sartén aparte se hace un buen sofrito que reservaremos.

En una cazuela de barro poner un par de cucharadas de buen aceite de oliva y freír el lomo y la ternera que habremos troceado en daditos, en el último momento añadiremos el chorizo en rodajas, dejar hacer un minuto.

Las alcachofas troceadas las habremos frito a fuego lento, bien escurridas las añadiremos a la cazuela y lo mismo haremos con media docena de pimientos del piquillo (de bote) que también incluiremos cortados a tiras.

Con todos los ingredientes en la cazuela, sólo nos quedará añadir el arroz. En olla aparte tendremos hirviendo el agua con una pastilla de caldo de carne.

Echaremos en la cazuela dos tacitas de caldo por cada una de arroz, o sea ocho, dejaremos cocer a fuego fuerte, poco a poco añadiremos el caldo que el arroz requiera hasta que esté en su punto, el tiempo variará según el fuego. Cuando esté cocido apagar y dejar reposar unos cinco minutos.

Y ya a punto para llevar a la mesa y servir.

Nota: El agua que añadiremos al arroz ha de estar siempre hirviendo, para que no baje la temperatura de la cazuela.

Fuente: Un restaurante de Santo Domingo de la Calzada